miércoles 18 de junio de 2008

Galicia is different!

He pasado unos maravillosos días en una aldea de Lugo. Me siento afortunada por poder disfrutar, aunque sea por unos días, de ese modo de vida. Y es que acostumbrados a la vorágine de la ciudad parece increíble que existan lugares en los que, por ejemplo, se haga pan, vino, orujo etc., se cultiven todo tipo de hortalizas y se haga matanza para autoconsumo, soy consciente de que esta será la última generación que viva de este modo, por lo menos de manera generalizada, por eso lo valoro más si cabe. Un lugar enclavado en un marco incomparable, en plena naturaleza con unos paisajes increíbles. Aunque lo mejor de la aldea, a la que voy de vez en cuando, son sus gentes, son generosos, amables, serviciales, solidarios…en definitiva algo extraordinario.




Quiero desde aquí destacar el papel de las mujeres gallegas, es prodigioso el trabajo que realizan: llevan la casa, los animales, el campo el cuidado de los niños, el de los mayores…y por supuesto en una sociedad todavía tan machista os podéis imaginar que llevan a cabo todas estas tareas casi en exclusividad lo que supone unas jornadas de trabajo intensas, extensas (de sol a sol nunca mejor dicho) y todos los días sin excepción, admirable.


También se autofinancian sus propias fiestas que consisten en una cena gratis para todo el que se acerque, dos noches de orquesta y actos religiosos. La verdad es que lo pasamos fenomenal. Para conseguir el dinero realizan torneos de tute (la anécdota es que me eligieron para dar los premios), lotería de navidad, venden mecheros y bolígrafos…etc.


A priori cuando te hablan de una aldea te viene a la cabeza imagen de soledad y de aislamiento y nada más lejos de la realidad, por lo menos lo que yo conozco. Se reúnen a todas horas, celebran comidas con tertulias, fiestas en todas las aldeas, se ayudan constantemente tanto en temas personales como laborales y no sólo entre los habitantes de la misma aldea si no con los de otras aldeas. Se conocen todos en kilómetros a la redonda y mantienen unas fuertes relaciones personales, ¡¡ya nos gustaría a muchos tener una cuarta parte de esas relaciones con por ejemplo nuestro vecino de enfrente!!. También lo que me encanta es la interacción que existe entre las diferentes generaciones, existen muchos puntos de encuentro en los que gente de todas las edades se relacionan de una manera extraordinaria.

También visitamos La Coruña y Santiago de Compostela, dos ciudades increíbles que desde aquí os animo a conocer, y por su puesto el Monasterio de Samos y la Capilla del Ciprés, llamada así por un ciprés milenario que crece a su lado, que están a unos pocos kilómetros de la aldea y que son impresionantes.




En definitiva me encanta conocer como son los modos de vida, sus tradiciones, las expresiones, la gastronomía, los paisajes… de los diferentes lugares de España, y me atrevería a decir que además de apasionante es necesario para favorecer el entendimiento y la cohesión entre las diferentes regiones que existen en un país tan diverso como el nuestro.

1 comentarios:

Jose Antonio dijo...

Cuando me dijiste que sería fácil encontrar tu blog, pensé...je, veremos a ver... Me tienes que decir como lo has echo, porque apareces al instante y la "primerita" de todos !!! (claro, es concejala, que queréis)

Te felicito por este espacio donde compartes con todos nosotros tu pasión, tus inquietudes y tus vivencias personales. Me encanta.

Por casualidades de la vida pude conocerte y charlar contigo de política entre otras cosas, y he de decir que en cierto modo me has cambiado un poco el concepto de lo que para mi era o significaba dedicarse a la política. No sé si será culpa de los medios de comunicación o del abuso de aquellos que tienen el poder, pero la imagen que yo tenía de un político (y como yo muchos) estaba un poco distorsionada.

Helvia, mucha suerte en tu carrera, aunque estoy convencido de que las personas que lo valen no la necesitarán.

Tomo prestada una frase de Hipócrates para dedicártela. Está sacada del azucarillo del desayuna de esta misma mañana, y demuestra que en cualquier sitio y en cualquier momento, ya sea en un curso, una charla, una reunión de amigos o incluso en un banquete de boda, siempre se puede aprender algo. Sólo hay que prestar un poco atención y fijarse en los pequeños detalles:
La vida es breve, el Arte largo, la ocasión fugaz, el experimento peligroso, el juicio difícil.

Almería is different too
Saludos desde la esquina opuesta.